¿Amor o costumbre? \ Sin categoría

¿Amor o costumbre?El amor es uno de los más populares temas de discusión. Pero es muy importante distinguir entre el amor y la rutina. El apego también aparece inesperadamente, no lo puedes controlar. El conocimiento de la diferencia de estos dos conceptos te ayudará a evitar un gran número de errores que pueden destruir las relaciones. La rutina no tiene nada que ver con el amor. Al contraer matrimonio, los jóvenes prometen amarse para siempre y ser fieles el uno al otro. Pero en realidad, para algunos, el matrimonio es algo así como un trato. En estos casos después de un tiempo empiezan los problemas reales que llevan a la ruptura. Muchas parejas crean sus familias basándose en el amor, mientras que los demás se guían por un simple apego.

Diferencias notables

Podemos comparar el amor y el apego con la fiebre del oro. La gente encontraba el filón de oro pero luego se daba cuenta de que era un simple mineral que recibió el nombre del “oro de los tontos”. Es bastante difícil encontrar la diferencia entre el amor y el apego, sobre todo cuando la costumbre sale en primer plano. La relación deja de ser especial, la magia se pierde y todo cae en la rutina. Y es lo que probablemente más confunde a las parejas: el instante en que pasan de la fase del enamoramiento a la de una relación estable.

El fin de la relación

Cuando las relaciones llegan a su fin, nos vemos obligados a librarnos del apego, lo que puede resultar bastante doloroso. Puede ser que uno ya no esté enamorado  y en cambio su pareja sienta mucho amor y cariño. A veces no hay ningún sentimiento fuerte, sólo costumbre. El amor y la costumbre pueden tener mucho en común, como, por ejemplo, el deseo de ver, llamar o escribir a otra persona. El apego se hace más fuerte si existe el riesgo de perder a la persona en la que estás interesado. Por ejemplo, los esposos a veces empiezan a sentir cosas que hace mucho que no sentían, sólo por el hecho de que han decidido divorciarse.

El apego

En algunas ocasiones el mismo ambiente no deja librarse del apego, y la costumbre igual sigue existiendo. El que se marcha se adapta mejor a la separación que el que se queda. Cada cosa, cada detalle le recuerda el pasado: los lugares donde han estado, los amigos en común, etc. Le rodean los recuerdos de los que no puede esconderse. La mejor manera de superarlo todo es cambiar el ambiente y tirar las cosas innecesarias.

Las nuevas impresiones

Otra manera es marcharse lo más lejos posible. Al menos unos días. Un ambiente nuevo, las sensaciones agradables levantarán el ánimo y sustituirán los pensamientos sobre la ruptura.

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13.09.11 13:09 autor: admin
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